Ayer la cámara baja del legislativo en EE.UU. aprobó por un estrecho margen la propuesta de la “reforma a la salud” en el país del Norte, una batalla mediática, legal y política que ha menoscabado el capital social de Obama en su primer año de gobierno. Si bien inicialmente la reforma pretendía atacar todos los aspectos que hacen que EE.UU. tenga el sistema de salud más ineficiente del grupo de países industrializados, el foco de mayor debate se ha centrado en los aspectos de financiamiento. En particular, el gobierno de Obama busca remediar la situación de los casi 40 millones de personas que no poseen seguro de salud.
Los aspectos centrales de la propuesta “Affordable Health Care for America Act”
- En los próximos diez años, 38 millones de personas recibirán subsidios para comprar seguros de salud, incluyendo la posibilidad de acceder a un plan público (Si bien EE.UU. cuenta con planes públicos como MedicAid y MediCare, estos sólo están disponibles para pacientes ancianos y de muy bajos recursos).
- Incluye mayor fiscalización a compañías aseguradoras, por ejemplo, prohibiendo la discriminación de pacientes en base a pre-existencias (un tema que también se encuentra en discusión en Chile por la avalancha de procesos judiciales que enfrentan las Isapres)
- El financiamiento principal vendrá de impuestos a personas con ingresos mayores a US$ 500.000.

fuente: latercera.com
La propuesta ganó la aprobación en la cámara solo momentos después de aprobarse una enmienda que seguro se convertirá en un tema “caliente” de debate: no incluye cobertura para que mujeres de bajos recursos se realicen un aborto. Además, los mecanismos de compensación económica para los médicos se discutirán la próxima semana en una propuesta distinta. Aún quedan varias semanas antes de que la discusión se traslade al Senado estadounidense.
Entonces: ¿es éste un logro para las personas comunes, para los más necesitados que sufren la discriminación en un sistema comercializado? Esta propuesta no contiene una modificicación fundamental del sistema de salud estadounidense, no contiene en lo sustancial un acercamiento a sistemas de salud más solidarios cómo el de países con programas sociales avanzados, y no ataca el problema central de una medicina-basada-en-el-comercio: El sistema seguirá financiando a los prestadores mientras más procedimientos, exámenes, y consultas hagan, y no a quienes hagan todo lo posible para mantener a sus pacientes/usuarios más sanos.
A los que crean que con esto se llegará a demostrar que un sistema puede ofrecer mejor salud operando con la frialdad del libre mercado, pueden seguir esperando.
Fuentes consultadas:
http://www.opencongress.org/articles/view/1347-House-Passes-Historic-Health-Care-Bill
http://energycommerce.house.gov/Press_111/health_care/hr3962_DETAILEDSUMMARY.pdf